Entrevista a Shirin Ebadi, Premi Nobel de la Pau

El passat setembre el diari Público va fer una entrevista a l’iraniana Shirin Ebadi, advocada i activista pels drets humans i per la democràcia que el 10 d’octubre de 2003 va rebre el Premi Nobel de la Pau, essent la primera ciutadana iraniana i la primera dona musulmana a rebre aquest premi. Us deixem amb la seva lectura que va tenir el següent titular “La igualdad, hasta el día de hoy, no ha existido nunca”:

Aunque el mundo conoció a Shirin Ebadi (1947, Hamadán) el 10 de octubre de 2003, cuando se convirtió en la primera ciudadana iraní y la primera mujer musulmana en recibir el Nobel de la Paz por su defensa de los derechos humanos, especialmente los de mujeres y niños, esta abogada ya era de sobra conocida en el país persa. Allí se convirtió, con 27 años, en la primera mujer juez. Puesto del que disfrutó poco tiempo porque la revolución islámica de Jomeini, cuatro años después, la obligó a abandonar su sueño de hacer justicia. El tipo de justicia que ella defiende desde entonces como abogada y profesora universitaria.

A finales de agosto, la activista pasó por el festival de reggae Rototom Sunsplash en Benicàssim, donde afirmó que para erradicar la corrupción hay que hacer “exactamente lo que ha hecho el 15-M: no ser indiferentes a las cosas que pasan en nuestra sociedad”.

¿Cuándo se dio cuenta de que era discriminada por ser mujer?

La primera vez fue justo después de la revolución. Me dijeron muy claramente: “Como eres mujer, no puedes seguir siendo jueza”. Sentí que estaban siendo muy crueles conmigo, pero no fui la única, ya que Jomeini trató igual a todas las universitarias.

¿Ha sentido miedo por lo que pudiera pasarle por sus ideas y activismo?

Muchas veces. A mi marido lo detuvieron y torturaron, y mi hermana también ha sido perseguida, aunque ninguno de los dos se ha dedicado nunca a la lucha política. Lo he asumido de la mejor forma que he podido, pero no me callarán, porque creo profundamente en la libertad, en los derechos humanos y en la democracia; y seguiré luchando por ellos.

¿Cuál es la situación actual de la mujer en Irán?

Desde la revolución, las libertades individuales de la mujer se han visto muy reducidas pero, aun así, Irán no tiene una política tan prohibitiva hacia la mujer como el resto de la zona. El 85% del alumnado universitario son mujeres y muy activas. En las protestas de Teherán de 2009, tras las elecciones, la mayoría de los participantes eran mujeres. Una de las fallecidas se convirtió en un símbolo de la lucha reivindicativa femenina en Oriente.

¿Es más difícil para la mujer islámica luchar por sus derechos?

A primera vista, sí. Sin embargo, la lucha se traduce de distintas formas según las circunstancias y el momento en el que se encuentra cada sociedad.

¿Cree que en Europa la mujer también está discriminada?

Las mujeres, en cualquier parte del mundo, están discriminadas desde que nacen. Aunque la ley otorgue los mismos derechos a hombres y mujeres, la realidad es bien diferente. La igualdad, hasta el día de hoy, no ha existido nunca.

¿Por qué, pese a la ley, la realidad es discriminatoria?

Por la cultura patriarcal que existe en todas las sociedades. Por ejemplo, en su país, el salario de una mujer con el mismo empleo que un hombre es casi siempre menor. O, respóndame: ¿cuántas presidentas de consejos de administración de grandes empresas hay en España?

¿Cuál es la importancia de la educación para cambiar el sistema?

La educación es la forma más profunda de llegar al fondo de las personas, a las nuevas generaciones, y cambiar así ideologías y culturas. La discriminación hacia la mujer tiene su raíz en la cultura y un cambio en ella sólo puede llegar desde la educación.

¿Por qué cree que los movimientos indignados, como el 15-M, han surgido ahora?

No cabe duda de que el planeta es una pequeña aldea. El movimiento de España es conocido en todo el mundo y se ha trasladado a otros países. La corrupción se ha convertido en uno de los grandes retos de la sociedad actual y la situación económica de España muestra el resultado de políticas equivocadas que se han tomado en los últimos años. La gente, a través de ese movimiento, se manifiesta en contra de los políticos. Les piden cuentas y esa es la verdadera democracia, un país en el que ciudadanos preguntan a los políticos: “¿Por qué habéis hecho esto?”. La responsabilidad de un ciudadano en democracia va mucho más allá del voto.

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“¡Ah! ¿Otra vez Europa!” Reflexions d’Orhan Pamuk

El pasat diumenge 9 de gener del 2011, l’escriptor turc i Premi Nobel Orhan Pamuk feia una interessat reflexió sobre Turquia i Europa en l’article “¡Ah! ¿Otra vez Europa!” que us convidem a llegir:

“El sueño de formar parte de Occidente se está desvaneciendo para Turquía. Es una nación dinámica con una sociedad civil fuerte y que observa cómo la UE está cada vez más confundida sobre sus problemas internos “

En los libros de texto de cuando yo era niño, en los años cincuenta y sesenta, Europa era una tierra de promesa y de leyenda. Es cierto que, al construir su nueva república sobre las ruinas del Imperio Otomano, que había quedado aplastado y fragmentado en la I Guerra Mundial, Mustafá Kemal Ataturk luchó contra el Ejército griego, pero después, con el apoyo de sus propios militares, introdujo numerosas reformas de modernización social y cultural que no eran antioccidentales sino todo lo contrario. Para dar legitimidad a dichas reformas, que contribuyeron a reforzar a las clases dirigentes del nuevo Estado turco (y fueron objeto de contención en Turquía durante los 80 años siguientes), nos pidieron que adoptáramos e incluso imitáramos un sueño europeo occidentalista y lleno de optimismo.

Los manuales escolares de mi niñez eran textos diseñados para enseñarnos por qué había que trazar una línea entre Estado y religión, por qué había sido necesario cerrar las logias de los derviches y por qué habíamos tenido que abandonar el alfabeto árabe para adoptar el latino y, al mismo tiempo, estaban llenos de preguntas que pretendían desentrañar el secreto del poder y el éxito de Europa. “Describe los fines y los resultados del Renacimiento”, preguntaba el profesor en el examen. “Si en nuestro suelo hubiera tanto petróleo como en los países árabes, ¿seríamos tan ricos y modernos como los europeos?”, decían los más ingenuos de mis condiscípulos.

En mi primer año de universidad, cuando surgían en clase esas preguntas, todo el mundo se preguntaba, preocupado, por qué “nunca tuvimos una Ilustración”. El pensador árabe del siglo XIV Ibn Haldun decía que las civilizaciones en declive se mantenían vivas imitando a sus vencedores. Como los turcos no han sido jamás colonizados por una potencia extranjera, la tendencia a “venerar Europa” o “imitar a Occidente” nunca ha tenido los matices condenatorios y humillantes que describen Franz Fanon, V. S. Naipaul o Edward Said; mirar hacia Europa era un imperativo histórico o incluso una cuestión técnica de adaptación.

Pero ahora este sueño de una Europa maravillosa, que era tan poderosa que incluso nuestros pensadores y políticos más antioccidentales creían secretamente en ella, se ha desvanecido. Tal vez sea porque Turquía ya no es tan pobre como antes. O quizá porque ya no es una sociedad campesina gobernada por el Ejército, sino una nación dinámica con una sociedad civil fuerte… Y en los últimos años, por supuesto, ha influido el hecho de que se hayan frenado las negociaciones entre Turquía y la Unión Europea sin que haya una solución a la vista. Ni en Europa ni en Turquía existe una esperanza realista de que se produzca la incorporación a la UE en un futuro próximo. Reconocer que hemos perdido esta esperanza sería tan demoledor como ver que las relaciones con Europa se rompen por completo, por lo que nadie ha tenido valor ni para pronunciar esas palabras.

Que Turquía y otros países no occidentales están desencantados con Europa es algo que sé por experiencia propia, por mis viajes y conversaciones. Una de las principales causas de tensión entre Turquía y la UE fue sin duda la alianza establecida por un sector del Ejército turco y varios grandes grupos de comunicación con los partidos políticos nacionalistas, con el consiguiente éxito de su campaña para sabotear las negociaciones de ingreso.

Esa misma iniciativa es la que desencadenó la persecución que sufrimos muchos escritores, yo incluido, y provocó los tiroteos contra otros y el asesinato de misioneros y sacerdotes cristianos. Además están las reacciones emocionales, cuya importancia se comprende sobre todo si se piensa en el ejemplo de Francia: durante el pasado siglo, sucesivas generaciones de la élite turca han seguido el modelo francés y se han inspirado en su interpretación del laicismo y en su forma de entender la educación, la literatura y las artes… Por eso, que Francia se haya convertido, en los últimos cinco años, en el país que con más vehemencia se opone a que Turquía entre en Europa ha sido tremendamente decepcionante y desgarrador.

Sin embargo, la mayor desilusión en los países no occidentales, y en Turquía, la constituyó la participación de Europa en la guerra de Irak. El mundo vio cómo Bush engañaba a Europa para que se uniese a esa guerra cruel e ilegítima y cómo Europa se había mostrado muy dispuesta a dejarse engañar.

Al observar el panorama de Europa desde Estambul o más allá, lo primero que se ve es que Europa (como la Unión Europea) está confundida sobre sus problemas internos. Es evidente que los pueblos europeos tienen mucha menos experiencia que los americanos en vivir con personas que tienen una religión, una piel y una identidad cultural diferentes de las suyas, y que no acogen de buen grado la perspectiva; esa resistencia hace que los problemas internos de Europa sean más difíciles de resolver. Los recientes debates sobre integración y multiculturalismo en Alemania son un buen ejemplo.

A medida que se intensifique y se extienda la crisis económica, es posible que Europa se vuelva sobre sí misma y logre así posponer la lucha para proteger lo “burgués”, en el sentido que da Flaubert al término, pero eso no resolverá el problema. Cuando veo Estambul, que cada año es un poco más compleja y cosmopolita, y que ya atrae a inmigrantes de todos los rincones de Asia y África, no me cuesta nada llegar a esta conclusión: no es posible mantener indefinidamente fuera de Europa a los asiáticos y africanos pobres, desempleados e indefensos que buscan nuevos lugares para vivir y trabajar. Construir muros más altos, endurecer los requisitos para los visados y aumentar el número de barcos que patrullan las fronteras son medidas que solo servirán para aplazar el momento de la verdad. Y lo peor es que la política anti-inmigración y los prejuicios están destruyendo ya los valores fundamentales que constituyen la esencia de Europa.

En los libros de texto de mi infancia turca no se hablaba de democracia ni de los derechos de las mujeres, pero en los paquetes de Gauloises que fumaban (o eso creíamos) los intelectuales y artistas franceses, estaban impresas las palabras “liberté, égalité, fraternité”, y esos paquetes tenían una gran circulación. Fraternité se convirtió en el símbolo del espíritu de solidaridad y resistencia que promovían los movimientos de izquierda. Sin embargo, mostrarse hoy crueles ante los sufrimientos de los inmigrantes y las minorías y hostigar a los asiáticos, africanos y musulmanes que están viviendo con dificultad en las periferias de Europa -incluso culpándolos de todos los males- no es “fraternidad”.

Es comprensible que Europa sufra ataques de ansiedad e incluso pánico en su intento de proteger sus grandes tradiciones culturales, beneficiarse de las riquezas que busca con codicia en el mundo no occidental y conservar las ventajas obtenidas a lo largo de tantos siglos de lucha de clases, colonialismo y guerras intestinas. Ahora bien, para protegerse ¿es mejor que Europa se vuelva sobre sí misma, o tal vez debería recordar sus valores esenciales que en otro tiempo la convirtieron en el centro de gravedad de todos los intelectuales del mundo?

Orhan Pamuk, escritor turco, premio Nobel de Literatura 2006, es autor, entre otros, de El libro negro, Me llamo Rojo y Estambul. Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.

Kirguizistan després de les eleccions: Una reflexió de Nicolás de Pedro

I seguint les reflexions de l‘article escrit per Núria Borràs la setmana passada en aquesta web avui us volem presentar a  Nicolás de Pedro expert en Àsia Central i professor de postgrau a la Facultat de Ciències de la Informació de la Universitat Complutense de Madrid, investigador del CIDOB,  membre col.laborador del Opex (Fundació Alternatives) i del Grup de Treball d’experts del EUCAM (FRIDE & CEPS) i a més  autor, entre altres de “La seguretat a Àsia central i els seus dilemes”, “Les democràcies simulades, el malestar social i la rivalitat geopolítica a Àsia central” o “El conflicte de Xinjiang: la minoria uigur i la política de Pequín”.

El CIDOB (Centre d’Estudis i Documentació Internacionals a Barcelona) elabora periòdicament  els Dossiers CIDOB i l’any passat va publicar un dedicat al Kirguizistan. A més, també elaboren el que anomenen Notes Internacionals CIDOB, articles en profunditat – amb informacions complementàries que l’acompanyen- i que són un interessant anàlisi socio-polític de la realitat d’alguns països i conflictes… El mes de novembre passat, tot just després de la realització de les eleccions generals al Kirguizistan, en Nicolás de Pedro va elaborar una d’aquestes notes amb el títol Kirguizstán después de las elecciones: ¿Lo peor está por ocurrir? i avui us voliem convidar a la seva lectura:

Kirguizstán sigue inmerso en una crisis profunda. Las dificultades para formar un nuevo Gobierno, la debilidad institucional, la deriva nacionalista y el conflicto étnico latente en el sur amenazan con quebrar el país. Las elecciones parlamentarias del 10 de octubre de 2010 transcurrieron en un clima tranquilo y, de las celebradas en Asia Central, han sido las primeras reconocidas como verdaderamente “libres y limpias”. No obstante, los resultados han creado un panorama complicado y de difícil gestión, tanto por la fragmentación –es necesario el acuerdo de al menos tres de los cinco partidos que han obtenido representación en la Jogorku Kenesh– como, sobre todo, por la posibilidad de que se constituya un Gobierno de carácter nacionalista y con la intención de revocar la Constitución aprobada en junio…” (llegir tot el dossier)

Bakiev abandona el Kirguizistan

Segons ens informa El País (i altres mitjans) ahir l’ex-president Kurmanbek Bakiev va abandonar el Kirguizistan. En aquesta crònica del diari s’expliquen els esdeveniments de les darreres hores:

Por la mañana, Bakíev se resistía aún a ceder ante el gobierno provisional dirigido por Rosa Otunbáyeva e intentó en vano reforzar su posición en un mitin en la localidad de Osh […] donde sus simpatizantes, contrariamente a lo que esperaba, estaban en minoría en relación a los partidarios del gobierno provisional dispuestos a boicotear el mitin a bastonazos. La escolta presidencial tuvo que intervenir disparando al aire y el presidente huyó en un jeep, perseguido por las piedras que le lanzaban los manifestantes […]

Por la tarde, tras negociar con los funcionarios amotinados y firmar un documento con ellos por el que cede el poder, Bakíev abandonó Kirguizistán desde el aeropuerto de Dzhalal-Abad con destino a Taraz, en Kazajistán.”

I en aquest video podem veure les imatges de la celebració del miting a Osh i la fugida de l’expresident:

En solidaritat amb el poble del Kirguizistan

Avui, primer de tot,  volem mostrar tota la nostra solidaritat i suport als amics i les amigues del Kirguizistan (i les seves famílies) en aquests moments de crisi i canvi… i volem oferir aquest espai per compartir informacions a totes aquelles persones interessades en conèixer l’actualitat que es viu aquests dies al nostre estimat Kirguizistan.

Per tal de saber més volem convidar-vos a visitar la secció de notícies de la web de l’associació hispano-kirguís Sumalak on podreu trobar molta  informació (actualitzada dia a dia i molt més complerta que a qualsevol altre mitjà) sobre els esdeveniments actuals amb entrevistes a Rosa Otunbaeva, comunicats de l’expresident Kurmanbek Bakiev, imatges de diferents televisions amb els incidents a Bixkek, entrevistes a experts internacionals com Alisher Jamidov, Andrew Tesoriere o Rubén Ruiz Ramas i d’altres interessants notícies. I en aquesta línea. podeu veure el video de l’entrevista pel mitjà Eurasianet realitzat a Luís Sánchez de Sumalak que ens ofereix una interessant anàlisi sobre el cop d’estat.

També, us volem convidar a seguir l’actualitat a la secció de noticies de l’Observatori d’Àsia Central (OAC),  us oferim el vídeo aparegut al Telenoticies de TV3 del dia 8 d’abril i, a continuació, alguns enllaços als principals mitjans de comunicació en català o castellà que han tractat i tracten aquesta revolta:

EL PAÍS, 12 d’abril / Las autoridades de Kirguizistán anuncian una operación para detener al presidente depuesto.
EL ECONOMISTA (MÈXIC), 12 d’abril / Bakiyev reaparece y desafía al nuevo poder en Kirguistán.
EL PUNT, 10 d’abril / Les noves autoritats kirguises asseguren que controlen la situació a Bixkek.
LA VANGUARDIA, 8 d’abril / El Gobierno opositor asume el control de Kirguizistán con el respaldo de Rusia.
PÚBLICO, 7 d’abril / Una rebelión popular derriba al presidente de Kirguistán.
SÍRIUS, 7 d’abril / Kirguizistan: Cau Bakiev i la revolució dels tulipans.

Eudald Carbonell: Recerques a l’Àsia Central

Avui , us convidem a la lectura d’un article aparegut el desembre passat al diari El Mundo i que podem llegir al propi bloc de l’autor,  Eudald Carbonell, l’arqueòleg, antropòleg i paleontòleg català de més prestigi d’aquests darrers anys. Una breu, però interessant i clara reflexió, sobre la situació de fa uns anys a l’Àsia Central i l’actual a l’Afganistan:

“Quan l’any 1988 vaig viatjar a l’encara República soviètica d’Uzbekistan, em van sorprendre les manifestacions nacionalistes que em recordaven les protestes de la transició a l’Estat espanyol, convocats per l’Assemblea de Catalunya per demanar la llibertat, l’Amnistia i l’Estatut d’Autonomia.

A Tadjikistan, país veí de l’abans esmentat, vaig mantenir un cara a cara amb els mujaines i les coses varen anar molt justes. Viatjàvem amb un camió de l’exèrcit soviètic i vàrem haver de sortir per cames d’aquell indret.

Després de trobar-me amb aquestes situacions, em vaig adonar que les coses en aquell territori eren força més complicades del que jo m’havia imaginat; els moviments de Ben Laden a l’Afganistan ja havien començat, i jo no era conscient de què es tractava d’una barreja explosiva.

Em trobava en missió arqueològica suportada per l’ Institut de Prehistòria de Dushambe, dirigit per Vadim Ranov i recolzat per l’Acadèmia de Ciències de l’URSS. Per mi era un plaer treballar amb una organització científica tant important. A més, la meva afinitat amb l’URSS complementava el meu interès en col·laborar en les recerques a l’Àsia Central. Llàstima que el fet de no parlar ni tadjik ni uzbek m’impedia comunicar-me i no podia demanar l’opinió sobre el què estava passant.

Després d’un mes de campanya pels afluents del riu Amu Daria, i de veure grans parquets de loess, tornàrem a la Dushambe. Allà vaig poder descansar en un hotel per estrangers que era confortable i vaig poder parlar amb altres persones, entre elles un geòleg francès. Em vaig assabentar que a Turkmenistan hi havia unes bosses de gas enormes i que aquella zona en el futur es podria configurar com a àrea estratègica; sobretot pel pas de gas i petroli cap als països emergents com la Índia i la Xina.

Així vaig entendre perquè els americans recolzaven a Ben Laden a Afganistan. Desestabilitzant aquest país, els soviètics ja no controlarien ni la sortida de gas ni de petroli cap a l’Est. També vaig saber perquè després de l’atemptat de les Torres Bessones Estats Units va atacar Afganistan. La geopolítica no era el meu fort, però buscant l’origen de les primeres ocupacions asiàtiques em vaig posar al corrent de la situació dels interessos que més tard s’han posat de manifest. Els americans tenen mala peça al teler, perquè les conduccions que travessaran aquest país seran objecte d’atemptats continuats, doncs serà incontrolable.”

Pd. Demà, dia 28 de febrer tanquem les votacions del Barcelistan… així que aquest març torna la segona Trobada BARCELISTAN… Us informarem ben aviat dels resultats… Moltes gràcies a tothom !!!!

Mesquites, minarets i laïcitat

Article Sami NairAvui us volíem convidar a la lectura d’un interessant article de Sami Naïr, escriptor i sociòleg francès considerat un dels grans experts mundials en immigració, publicat ahir en El Periodico de Catalunya amb el títol de “Mesquites, minarets i laïcitat” (versió en castellà):

Els països europeus, que censuren la falta de respecte als drets humans, també els violen

“La laïcitat és un combat. No només contra els que, convençuts del sentiment d’omnipotència de la seva fe, la volen imposar als altres, destruint així el pilar bàsic de la llibertat individual sobre la qual es fonamenta la civilització moderna, sinó també davant dels mateixos laics, que solen oblidar el respecte que es deu als creients de totes les confessions. Un combat exterior contra les temptacions totalitàries de les religions i interior davant de la intransigència respecte als altres. Aquesta és la situació en què es troba actualment Europa. El problema no és simple. Primer, perquè tots els països europeus tenen les seves tradicions i la seva història particular de gestió de les religions. I també perquè l’emergència d’una nova confessió, sobretot quan apareix com externa a la cultura del país, amb els seus hàbits i costums, com l’islam europeu, difícilment pot evitar ser percebuda com una amenaça identitària.

Instal·lat en aquesta incòmoda situació, l’islam europeu, que representa uns 15 milions de ciutadans, està, no obstant, en vies d’integració. A la pràctica, al convertir-se en ciutadans d’unes societats amb una tradició religiosa cristiana, els musulmans accepten adequar-se a les normes públiques i, en general, eviten contrariar amb signes externs agressius els hàbits mentals o fins i tot arquitectònics d’aquestes societats. Que se sàpiga, els minarets no han servit enlloc per a la crida del muetzí a l’oració. I, llevat dels moviments politicoreligiosos fanàtics molt minoritaris, o de certs imams ignorants i patològicament sexistes que pretenen dirigir la vida dels creients, els musulmans europeus creen un islam europeu tolerant, modern i desacomplexat, que les forces democràtiques laiques dels països musulmans observen amb força interès. Però aquesta integració es veu contrarestada per nombroses manipulacions.

Efectivament, els estats d’origen dels immigrants musulmans pretenen tenir alguna cosa a dir sobre la «representativitat» de la seva «comunitat religiosa» al país europeu d’acollida; d’aquí la seva ingerència sistemàtica i, com a conseqüència, la seva tendència a traslladar a Europa la competència que els oposa en el mateix si del món islàmic. I la situació es complica més encara quan alguns, com Aràbia Saudita, fan de l’exportació de la seva identitat religiosa, a base de milers de milions de dòlars, el seu principal instrument de política exterior. Això acaba sent infernal per als fidels musulmans que no volen més que viure la seva fe en la indiferència i la tranquil·litat, quan apareixen moviments terroristes que pretenen representar l’islam i, en nom seu, cometen crims abominables contra els europeus.

Aquí JA s’ha fet un pas més, ja que a Europa, aquests moviments reforcen fins i tot els partidaris de l’exclusió dels immigrants, els que, en nom de normes racistes, apel·len a la guerra de confessions i que, sent minoritaris, es poden convertir, com s’ha vist a França amb la pesta lepenista, en partits amb influència en l’opinió pública.Així doncs, no és sorprenent que assistim a enduriments de les postures identitàries, greus per a l’Estat de dret i la pau civil.

La votació suïssa sobre els minarets n’és l’exemple més caricaturesc: a falta de dissipar aquesta religió en la consciència dels seus adeptes, s’han prohibit els símbols en què es pot reconèixer. Vet aquí una conseqüència del malestar identitari provocat per la manipulació de l’islam a l’espai públic. Sumada a les excitacions identitàries promogudes pel Govern francès, que pretén fer-li la competència a l’extrema dreta, carregant contra els immigrants i els francesos de confessió musulmana, aquesta votació és el senyal d’una crisi profunda de la laïcitat europea. Posa de manifest que certs vells països democràtics europeus, que tan sovint censuren en les nacions no democràtiques l’absència de respecte als drets de l’home, els violen, en aquest cas «democràticament», a la mateixa Europa. Una variant del doble discurs que deslegitima per als no europeus la pretensió occidental de tenir el monopoli del dret i de la llibertat.

L’Estat suís no és culpable de l’augment de les miasmes pudents de la seva opinió pública; l’opinió pública francesa no és responsable del caràcter aventurat dels seus dirigents polítics, però, en els dos casos, la manipulació només és possible perquè la laïcitat va malament i no sabem com adaptar les institucions seculars en l’època del renaixement de les identitats confessionals.

És a dir, els europeus han de decidir entre construir una societat confessional on el cristianisme només accepti les altres creences segons les seves pròpies regles, cosa que suposaria una enorme regressió cultural, o bé establir un pacte laic on totes les confessions, confinades en l’àmbit privat, visquin en el respecte mutu, cosa que enforteix l’Estat de dret democràtic. Només aquesta via permetrà que Europa, sobretot si vol combatre els integrismes, recobri la seva vocació universal en la pràctica i no només en els discursos.”